Todo parece cambiar. Sale el sol entre las nubes. Pero de pronto, cuando te empiezas a ilusionar, vuelve a diluviar.
Nada cambia.
Todo se reduce a mierda. Mierda dentro de casa. Mierda dentro de mi. Mierda entre nosotros.
Se me empieza a olvidar aquello de que sólo lloraba de alegría, de que no podía quitar mi sonrisa de la cara. Ahora...podría bañarme cada día en mis lágrimas si las guardara.
Me canso...todo empieza a venirme tan grande...
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