sábado, 12 de febrero de 2011

Adiós.

Te quiero. Eres lo que más quiero. Eres tan perfecto que hasta asusta. Y eres lo que más he estropeado. Por eso tengo que decirte adiós. Me dolerá toda la vida haberme rendido, y dejarte marchar sin seguir luchando. Pero ya no es mi batalla. Hace demasiado que no lo es, y ese era el fallo. 
Yo terminé con todo hace mucho y no lo sabía. O no quería saberlo. Y ahora tengo que dejarte marchar por todos mis errores. Y aunque duela, aunque siempre dolerá, se que es lo correcto. Para los dos.
No mas destrucción, no mas daño. Solo…nostalgia, fotos y canciones. Un mundo entero con toda la vida por delante…para echarte de menos.

viernes, 11 de febrero de 2011

TE ODIO

La cordura falla por la misma fuga que tuvo siempre. 
No son mentiras, es tu sucia verdad, la que regalas a voces que nadie quiere escuchar. La de tu propio mundo, el que inventaste para dejarnos a todos fuera, para dejar que los demás nos pudramos fuera con tu hedor. Y nos observas mofándote de todo y de todos, creyéndote mejor desde el barco de tu botella. 
Pero ya queda poco para que hasta mi pequeña burbuja termine por romper. Ya no hay paracaídas, ni red. Hago sola los equilibrios mientras tu estúpida risa me hace tambalearme en la cuerda floja. Pronto caeré. Pero eso no importa, 
mientras quede tu única razón para vivir...




TE ODIO.

jueves, 10 de febrero de 2011

Hace exactamente un año y medio todo era maravilloso. Tanto que nunca pude pensar que hoy sería mi mayor pesadilla...

miércoles, 9 de febrero de 2011

Es tan fácil acostumbrase a tu cariño...es tan fácil acostumbrarse a que me extrañes cuando no estoy, a tu voz dulce y a tu sonrisa. A cada uno de tus abrazos, a tus besos.
Es muy fácil quererte. Pero esto no...estoy es difícil porque desgarra, porque destroza...y porque solo puedo cerrar los ojos para olvidarme de que existo en un intento desesperado de no destruirme.

martes, 8 de febrero de 2011

Te Quiero.

¿Cómo decirte que lo único a lo que aspiro es a volverte a enamorar?
Que quiero que suspires por mi sonrisa, que me vuelvas a abrazar sintiéndote afortunado. Que me vuelvas a decir que me case contigo, y hablar de futuros inciertos pero preciosos, llenos de tópicos románticos o familiares.
¿Cómo decirte que vuelves mi mundo del revés? Que me trae de cabeza tu sonrisa, y que me gusta quedarme sin estornudar solo por poner la carita que a ti te gusta.
Que al principio de cada abrazo cierro los ojos pidiendo que nunca llegue el final. Que a veces acerco mi oreja a tus labios con la tonta esperanza de que me susurres lo más bonito, o que cantes para hacerme olvidar.
¿Cómo decirte que no importa llorar si tu me cuidas? Que no me importa que me haga algo daño siempre que tu me abraces y me beses la cabeza mientras lloro.
Moriría por esos ojos, moriría por tu sonrisa…moriría solo por una caricia más.

domingo, 6 de febrero de 2011

Las Redes Sociales

La gran utilidad de las redes sociales reside en que te permite comunicarte, y compartir un gran número de información, fotos, hasta juegos con las personas que, más o menos, desees.
Pero, ¿cuál es su papel en las relaciones de pareja?
Cuando todo va bien, ambos ponéis lo bien que os va, lo mostráis con imágenes, frasecitas o cambiando el estado de "Soltero/a" a algo como "Prometido/a". Pero, cuando empiezan las cosas a ir mal, y uno de los dos rompe el pacto, ¿qué sucede con la otra persona?
La pareja puede recuperarse, puede seguir. Pero sigue constando que uno de los dos está "Prometido" y el otro "Soltero". Se refuerza incluso, si el Soltero tiene una imagen nada relacionada con su pareja, y una frase igualmente solitaria, mientras que el Prometido se mantiene con una imagen amorosa e incluye en su frase una pequeña referencia.
¿Qué falla? ¿Qué hacer?
El Prometido sabe que como las cosas están bien no debería preocuparse por esa tontería. Pero lo hace. Y aunque sugiere al Soltero que no está contento, él sigue sin cambiarlo. Se plantea quitarlo, ponerse a nivel del Soltero. Pero sabe que si lo hace, será peor, y desatará la verdadera soltería para ambos por una tonta batalla.
Pero no es justo...esta relación empieza a cojear de la pierna más tonta...Aunque puede que simplemente sea la manifestación de una cojera permanente, mucho más sólida que la de ponerle nombre a lo que forman dos personas.

sábado, 5 de febrero de 2011

Me siento herida y no se por qué.
Tengo miedo, y no se a que.
Me gustaría poder volver a meterme bajo mis tres edredones, dejar que su peso no permita entrar al miedo, a la incertidumbre, ni al dolor.
Ya no se que hacer. Estoy encerrada en mi propio círculo de recuperarte y de volver a ver como te pierdo en mis tonterías. Tengo la incertidumbre de saber si significo algo para ti. No se si debería contar con la mayoría que desvela tus intenciones, tu indiferencia hacia mis sentimientos. O si debería aferrarme a esos pequeños momentos que parece que tu mirada me dice "Te quiero".
La balanza está inclinada, con demasiada diferencia, pero en mi mano queda sentenciar el valor de esa minoría, si es suficiente para seguir o si debería poner las cartas sobre la mesa.
Pero, ¿de que serviría? Hay ya tantas mentiras a tus espaldas que no podría tener la certeza de que me digeras la verdad.
Empiezo a perderme en mis propios laberintos...