Hoy sólo necesitaba un abrazo. Ayer te cuidé, como tu nunca me has cuidado, como no estoy segura de que te merezcas que te cuide. Y yo hoy, por la misma razón que tu ayer necesitaste todo lo que necesitaste, necesitaba UN abrazo. Un triste abrazo, que es gratis, que a mi pareja no le debería costar darme.
Y ¿tu que has hecho? Meterme mano cada vez que me acercaba a ti, y luego decir que estaba rara y parecía que no tenía ganas.
Ni si quiera me acuerdo de la última vez que me abrazaste...Alardeas mucho sobre todo lo que era antes de empezar a salir. Tu antes me abrazabas muchísimo, y se suponía que te encantaba. Ahora tengo que suplicar un abrazo, que me das sin ganas y encima me hace sentir peor.
Tu puedes tener un mal día, y pasar a formar parte de todo lo que me hace daño mientras yo, encima, te cuido, sin rechistar, porque me importas. Pero yo ni siquiera puedo tener la necesidad de que, por una vez, me des un puñetero abrazo sin que te lo suplique o te lo de yo.
¿Yo estoy rara? Pues eres tu el que me hace sentir desde hace un tiempo que en tu vida sobro.
Gracias...
Sonrisa Olvidada
viernes, 23 de septiembre de 2011
martes, 19 de julio de 2011
Mal día
Hay días en los que es mejor no levantarse de la cama...lo peor es que lo decides tras horas fuera de ella.
Hoy, ha sido uno de esos. Una breve conversación, que unida a lo de otros días, crea expectativas sobre la tarde. Y, después de comer...comienza la desgracia.
Una tarde entera, viendo como pasan las horas minuto a minuto. Tumbada en el sofá, engullendo comida y capítulos de series por igual. Una llamada sin respuesta. Un mensaje por Tuenti. No hay contestación. Y al otro lado de la pared los vecinos te quitan la única oportunidad de distracción a golpe de martillo.
Y llegan las nueve. Ya ha caído la tarde, ya se que no te veré. Y te llamo. Como sospechaba, te despierto. Pero desaparece el enfado...y simplemente me siento imbécil porque me haya importado tanto no verte, mientras tu descansas al margen de todo.
Y de nuevo esta sensación. No soy nada. No le importo a la única persona que quiero importarle...Y no solo me siento sola, triste e insignificante...me siento abandonada.
Hoy, ha sido uno de esos. Una breve conversación, que unida a lo de otros días, crea expectativas sobre la tarde. Y, después de comer...comienza la desgracia.
Una tarde entera, viendo como pasan las horas minuto a minuto. Tumbada en el sofá, engullendo comida y capítulos de series por igual. Una llamada sin respuesta. Un mensaje por Tuenti. No hay contestación. Y al otro lado de la pared los vecinos te quitan la única oportunidad de distracción a golpe de martillo.
Y llegan las nueve. Ya ha caído la tarde, ya se que no te veré. Y te llamo. Como sospechaba, te despierto. Pero desaparece el enfado...y simplemente me siento imbécil porque me haya importado tanto no verte, mientras tu descansas al margen de todo.
Y de nuevo esta sensación. No soy nada. No le importo a la única persona que quiero importarle...Y no solo me siento sola, triste e insignificante...me siento abandonada.
lunes, 11 de julio de 2011
Desilusión
Y una noche decides quedarte en vela el tiempo suficiente para descubrirte a ti misma. Mientras otros duermen, mientras otros piensan que duermes, tu, piensas. Acurrucada en la cama, con la suave luz que entra por la ventana en una noche de verano.
Y ¿qué descubres? Lo que siempre estuvo ahí.
¿Conoces a ese tipo de persona que desilusiona? Promete mucho. Según la conoces parece que merece la pena que esté en tu vida, parece que podrás pasar ratos increíbles a su lado. Incluso puede que te enamore. Y creerás que la vida a su lado sería lo mejor que te podría pasar...que besarla sería un milagro...que podrías bajarla la luna si te lo pidiera...
Y ¿qué pasa? Que la conoces poco a poco, y llega un día en el cual te defrauda. Da igual la persona, tarde o temprano acaba pasando. Pueden pasar años, meses o días...que cuando empiezas a descubrir cómo es en realidad, ves que en realidad está tan vacía que no se siente viva...y te desilusiona.
Pues...esa soy yo. La desilusión constante para tantas personas que ya he perdido la cuenta...pero, ¿por qué? ¿Dónde está esa chica maravillosa que aparece al principio de conocer a alguien?
martes, 28 de junio de 2011
No va a ser fácil seguir...no va a ser fácil vivir.
Hay problemas. Todos los tenemos, nos rodean y forman parte de nuestras vidas. Sin problemas, todo sería tan fácil que perdería el sentido seguir luchando, por cualquier cosa. Nos ayudan a crecer, a avanzar como personas.
Pero, ¿qué pasa cuando el problema de tu vida eres tu mismo?
Te levantas cada día sabiendo que lo bueno que tienes no durará, que volverás a cometer errores que te harán llorar, y que harán daño a las personas que más quieres. Intentas seguir esas "señales" que pueden darte pistas sobre lo que está mal, y que traerá malas consecuencias. Pero de pronto todo te parecen amenazas, todo te da miedo, y sólo quieres escapar, a cualquier lugar en el que puedas llorar sin que nadie te pregunte porqué.
Se que no va a ser fácil seguir, que el día clave se complicará todo. Hasta entonces, lucharé por que todo merezca la pena, por que merezca la pena esperar, por que merezca la pena comprender. Y por que siga mereciendo la pena que llegue el fin de semana.
Pero sobre todo, intentaré vivir conmigo, con mi culpa, sabiendo que he estropeado todo tantas veces, que te he hecho tanto daño, que mientras escribo estas líneas que desconoces puede que estés llorando porque las cosas no van bien.
Lo más difícil no es perdonar a los demás, es perdonarse a uno mismo. Cerrar tus propias heridas, e iniciar el camino del cambio.
Pero, ¿qué pasa cuando el problema de tu vida eres tu mismo?
Te levantas cada día sabiendo que lo bueno que tienes no durará, que volverás a cometer errores que te harán llorar, y que harán daño a las personas que más quieres. Intentas seguir esas "señales" que pueden darte pistas sobre lo que está mal, y que traerá malas consecuencias. Pero de pronto todo te parecen amenazas, todo te da miedo, y sólo quieres escapar, a cualquier lugar en el que puedas llorar sin que nadie te pregunte porqué.
Se que no va a ser fácil seguir, que el día clave se complicará todo. Hasta entonces, lucharé por que todo merezca la pena, por que merezca la pena esperar, por que merezca la pena comprender. Y por que siga mereciendo la pena que llegue el fin de semana.
Pero sobre todo, intentaré vivir conmigo, con mi culpa, sabiendo que he estropeado todo tantas veces, que te he hecho tanto daño, que mientras escribo estas líneas que desconoces puede que estés llorando porque las cosas no van bien.
Lo más difícil no es perdonar a los demás, es perdonarse a uno mismo. Cerrar tus propias heridas, e iniciar el camino del cambio.
jueves, 16 de junio de 2011
MUY MUY HARTA
Estoy HASTA LOS COJONES de tus cambios de opinión.
Estoy HASTA LOS COJONES de que me hagas sentir estúpida.
Estoy HASTA LOS COJONES de tus cambios de humor.
Estoy HASTA LOS COJONES de que lo pagues todo conmigo.
Estoy HASTA LOS COJONES de tener culpa de todo.
Estoy HASTA LOS COJONES de tener ansiedad a todas horas.
Estoy HASTA LOS COJONES de tener que callarme todo.
Estoy HASTA LOS COJONES de no tener nunca razón.
Estoy HASTA LOS COJONES de ni siquiera poder defender mis argumentos.
Estoy HASTA LOS COJONES de que me exijas hasta el límite.
Estoy HASTA LOS COJONES de tener pánico a cometer un puto error.
Estoy HASTA LOS COJONES de que todo esto me haga hacerlo TODO mal.
ESTOY HASTA LOS COJONES...
Estoy HASTA LOS COJONES de que me hagas sentir estúpida.
Estoy HASTA LOS COJONES de tus cambios de humor.
Estoy HASTA LOS COJONES de que lo pagues todo conmigo.
Estoy HASTA LOS COJONES de tener culpa de todo.
Estoy HASTA LOS COJONES de tener ansiedad a todas horas.
Estoy HASTA LOS COJONES de tener que callarme todo.
Estoy HASTA LOS COJONES de no tener nunca razón.
Estoy HASTA LOS COJONES de ni siquiera poder defender mis argumentos.
Estoy HASTA LOS COJONES de que me exijas hasta el límite.
Estoy HASTA LOS COJONES de tener pánico a cometer un puto error.
Estoy HASTA LOS COJONES de que todo esto me haga hacerlo TODO mal.
ESTOY HASTA LOS COJONES...
martes, 14 de junio de 2011
Respuestas generan preguntas
Tiemblo al saber que puedo tener la respuesta. Y por mucho que cierre los ojos, me abrace las piernas o respire hondo, no desaparece esta horrible sensación.
Tengo miedo. Tengo pánico. De mi.
Ya a estas alturas me voy conociendo, y se que cuando mejor estamos, que el momento exacto en el cual recobro tu confianza y todo empieza a mejorar...es el momento en el que vuelvo a meter la pata. Y tengo miedo, porque las cosas mejoran.
Debería disfrutar de cada momento, de cada tarde contigo, de tu risa, de nuestros momentos de complicidad...pero no puedo.
Pero, ¿por qué? Es muy sencillo. Tengo miedo de mi misma, de lo que soy, de lo que consigo con ello, que casi siempre es hacer daño a alguien que quiero, a ti.
Y es que, el secreto de todo, es que por mucho que lo intente, por mucho que me lo proponga, por mucho que quiera planificar...al final es verdad lo que escuché hace tiempo. No puedes hacer que una persona te quiera si no te quieres a ti mismo.
Y yo, autoestima no es que tenga mucha...de echo, ninguna. Entonces, ¿qué me toca? ¿Ver como poco a poco lo fastidio todo? ¿O ver como las cosas mejoran y que el miedo me paralice y me haga cometer el mismo error mil veces?
Al final, responder a una pregunta solo sirve para que aparezcan mil más...y yo solo quiero poder vivir, poder ser feliz, poder estar tranquila...¿Tan difícil es?
Tengo miedo. Tengo pánico. De mi.
Ya a estas alturas me voy conociendo, y se que cuando mejor estamos, que el momento exacto en el cual recobro tu confianza y todo empieza a mejorar...es el momento en el que vuelvo a meter la pata. Y tengo miedo, porque las cosas mejoran.
Debería disfrutar de cada momento, de cada tarde contigo, de tu risa, de nuestros momentos de complicidad...pero no puedo.
Pero, ¿por qué? Es muy sencillo. Tengo miedo de mi misma, de lo que soy, de lo que consigo con ello, que casi siempre es hacer daño a alguien que quiero, a ti.
Y es que, el secreto de todo, es que por mucho que lo intente, por mucho que me lo proponga, por mucho que quiera planificar...al final es verdad lo que escuché hace tiempo. No puedes hacer que una persona te quiera si no te quieres a ti mismo.
Y yo, autoestima no es que tenga mucha...de echo, ninguna. Entonces, ¿qué me toca? ¿Ver como poco a poco lo fastidio todo? ¿O ver como las cosas mejoran y que el miedo me paralice y me haga cometer el mismo error mil veces?
Al final, responder a una pregunta solo sirve para que aparezcan mil más...y yo solo quiero poder vivir, poder ser feliz, poder estar tranquila...¿Tan difícil es?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)