La gran utilidad de las redes sociales reside en que te permite comunicarte, y compartir un gran número de información, fotos, hasta juegos con las personas que, más o menos, desees.
Pero, ¿cuál es su papel en las relaciones de pareja?
Cuando todo va bien, ambos ponéis lo bien que os va, lo mostráis con imágenes, frasecitas o cambiando el estado de "Soltero/a" a algo como "Prometido/a". Pero, cuando empiezan las cosas a ir mal, y uno de los dos rompe el pacto, ¿qué sucede con la otra persona?
La pareja puede recuperarse, puede seguir. Pero sigue constando que uno de los dos está "Prometido" y el otro "Soltero". Se refuerza incluso, si el Soltero tiene una imagen nada relacionada con su pareja, y una frase igualmente solitaria, mientras que el Prometido se mantiene con una imagen amorosa e incluye en su frase una pequeña referencia.
¿Qué falla? ¿Qué hacer?
El Prometido sabe que como las cosas están bien no debería preocuparse por esa tontería. Pero lo hace. Y aunque sugiere al Soltero que no está contento, él sigue sin cambiarlo. Se plantea quitarlo, ponerse a nivel del Soltero. Pero sabe que si lo hace, será peor, y desatará la verdadera soltería para ambos por una tonta batalla.
Pero no es justo...esta relación empieza a cojear de la pierna más tonta...Aunque puede que simplemente sea la manifestación de una cojera permanente, mucho más sólida que la de ponerle nombre a lo que forman dos personas.
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