domingo, 8 de mayo de 2011

Siempre me limito a ver desde fuera la vida de los demás, a envidiar su éxito, sus amigos, sus fotos, hasta sus sonrisas...
¿Por qué me limito a mirar a los demás, y no puedo vivir mi vida?
Antes todo era distinto...antes tenía esa fuerza para comerme el mundo, antes creía de verdad en mi poder de dcisión sobre mi vida, que todo sería como yo quisiera. Supongo que crecí, que ya no creo en que mi vida pueda ser un cuento de hadas. Pero al borde de los 21 aunque tenga ese punto de ser mayor, tengo salidas de niña pequeña, de cagarla a cada paso con rabietas.
Si pudiera pedir algo, sería volver atrás, tan atrás como para que mi vida fuera distinta...pero ya que eso no es posible, supongo que es hora de cambiar. Y esta vez en serio. Esta vez tendré que buscar esa sonrisa que hacía que todo fuera bien, que atraía las cosas buenas en vez de espantarlas.
Me toca decidir...y decido seguir.

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